Una rotura del ligamento cruzado anterior (LCA) es un desgarro en un ligamento de la rodilla que conecta el fémur con la tibia. El ligamento cruzado anterior ayuda a mantener estable la rodilla.
Un ligamento cruzado anterior puede romperse cuando un niño planta el pie y luego se impulsa, cambia de dirección o se gira. El ligamento cruzado anterior también puede desgarrarse si un niño se cae o recibe un golpe en la rodilla. A veces, el ligamento cruzado anterior se rompe parcialmente. Otras veces se desgarra por completo.
Los desgarros del ligamento cruzado anterior suelen producirse al practicar deportes como el fútbol o el fútbol americano. Lesiones como las de un accidente de coche, meter el pie en un agujero o saltar o caer desde cierta altura también pueden provocar un desgarro del ligamento cruzado anterior.
El tratamiento depende de la edad de su hijo y de la gravedad de la lesión. El tratamiento puede incluir la limitación de actividades, como los deportes. También puede incluir un aparato ortopédico, fisioterapia o cirugía. Si es necesaria la cirugía, el médico puede esperar hasta que su hijo deje de crecer y sus huesos hayan madurado.